
Con la participación de magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Consejo de Estado, representantes de Transparencia por Colombia y académicos del derecho, se llevó a cabo en la Pontificia Universidad Javeriana el foro “Democracia y Legalidad Electoral”, organizado por Prisa Media.
El evento, inaugurado por Fernando Carrillo, vicepresidente de Prisa Colombia, y Cristian Quiroz, presidente del CNE, partió de una premisa clave: Colombia está preparada para afrontar los comicios presidenciales y legislativos de 2026, pero enfrenta desafíos complejos que requieren atención inmediata.
Los tres grandes obstáculos: desinformación, transfuguismo y apoyo institucional
Durante el foro, se estableció una agenda clara de los principales retos:
La integridad del voto y la desinformación: La transparencia de los escutinios y la lucha contra la circulación de noticias falsas en redes sociales se destacaron como una prioridad para proteger la limpieza del proceso.
Las calidades de los candidatos: El transfuguismo y la doble militancia fueron señalados como un cáncer para la democracia. El magistrado del CNE, Altus Baquero, explicó que el desconocimiento de las normas ha llevado al Consejo de Estado a anular numerosas elecciones, una situación que requiere mayor pedagogía con los aspirantes.
Fortalecimiento institucional: El registrador Nacional, Hernán Penagos, hizo un llamado directo al Gobierno Nacional para que fortalezca su apoyo a los organismos electorales. “Se requiere más que instituciones para esto, se requiere determinación y un atributo: carácter para defender al país”, afirmó Penagos, subrayando la necesidad de recursos y respaldo político.
Agenda ampliada: coaliciones y financiación
Más allá de los retos centrales, el debate se extendió a otros temas cruciales para la contienda electoral. Los panelistas profundizaron en la naturaleza de las coaliciones políticas, la financiación de las campañas y los mecanismos para garantizar la transparencia en ambos frentes.
Las autoridades electorales reiteraron su apuesta por crear conciencia en la sociedad civil, promoviendo consensos que blinden la democracia frente a estas amenazas. El mensaje final del foro fue de alerta, pero también de determinación: aunque el camino hacia 2026 está plagado de desafíos, las instituciones y la academia están trabajando para garantizar un proceso legítimo y transparente.






