
Personal especializado del Ministerio de Defensa de Colombia llevó a cabo una detonación controlada en la vereda Jardines de Sucumbíos, zona limítrofe con Ecuador. El operativo se centró en un artefacto explosivo hallado a escasos metros de una vivienda habitada, según había informado el propio presidente de Colombia, Gustavo Petro.
El elemento, que aún está siendo analizado por las autoridades, sería una bomba de aproximada mente 500 libras, presuntamente empleada en operaciones aéreas por parte de las Fuerzas Armadas del Ecuador. Hasta el momento, no se ha podido confirmar si la carga aún se encontraba activa al momento del hallazgo.
El descubrimiento inicial ocurrió desde principios de marzo por parte de campesinos de la región. Esta fecha coincide con los bombardeos que las autoridades ecuatorianas, en alianza con el gobierno de los Estados Unidos, ejecutaron contra estructuras del narcotráfico que operan en el área del lado ecuatoriano,
Previo a la intervención, el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, había anunciado el desplazamiento de las tropas para inspeccionar el peligroso objeto. En sus declaraciones, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para que, ante cualquier elemento sospechoso o posible explosivo, se comunique de inmediato a las líneas 157 o 107. El objetivo, enfatizó, es garantizar una respuesta rápida por parte de las autoridades y así prevenir cualquier eventualidad que ponga en riesgo a la población.
Además, el jefe de Estado confirmó que tras un proceso de indagación la bomba pertenece al Ejército de Ecuador, por lo que enviará una nota diplomática de protesta a través de la Cancillería al presidente Daniel Noboa con el fin de obtener información.






